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Archive for the ‘poesia’ Category

Origen: Safo – Poesía y otras zarzas

 

Trece poemas reconstituidos


Traducción de Manuel Fernández-Galiano (Se han suprimido los paréntesis que indican las restituciones del traductor para facilitar la lectura)

1.

Inmortal Afrodita, la florida,
artera hija de Zeus, te lo suplico,
no atormenten mi espíritu, señora,
penas ni angustias,

mas ven aquí, como también antaño
unciste tu áureo carro y de la casa
de tu padre saliste al escuchar
mi voz lejana;

llevábante unos ágiles gorriones
hacia la negra tierra desde el cielo
y el veloz movimiento de sus alas
pronto te trajo;

y tú, bendita diosa, sonreías
con tu faz inmortal y preguntabas
qué me ocurre otra vez, por qué de nuevo
vuelvo a invocarte

y qué es lo que deseo que suceda
a mi alma loca. «¿A quién persuadir debo
a que acepte tu amor? ¿Quién mal contigo,
Safo, se porta?

Porque, si hoy huye, pronto irá tras ti;
si regalos no acepta, ya lo hará;
y, si hoy no te ama, pronto te amará
aunque no quiera».

Ven también ahora a mí, de mis congojas
crueles sálvame y haz lo que mi ánimo
cumplido quiere ver y así tú misma
sé mi aliada.

2.

Ven a mí desde Creta; ven al sacro
recinto donde un grato bosquecillo
de manzanos se eleva y en las aras
arde el incienso.

Canta aquí el agua fresca por las ramas
del manzanar; sombrean los rosales
el lugar todo y, al temblar las hojas,
sopor difunden.

Aquí florecen lirios en el prado
que apacienta corceles; los eneldos
exhalan en la noche deleitable
su hálito dulce.

Cíñete aquí las ínfulas, ¡oh, Cipris!,
y en las doradas copas tiernamente,
mezclado con delicias, el divino
néctar escancia.

5 y 15.

iOh, Cipris y Nereidas, a mi hermano
inmune devolvedme y que aquí llegue
y cuanto su alma quiere ver logrado
todo se cumpla!

Que expíe sus pecados de antes; sea
goce de sus amigos y tormento
para sus enemigos, que ojalá
no los tengamos;

partícipe a su hermana quiera hacer
del honor que reciba y se terminen
del todo las amargas inquietudes
que le apenaban;

cuando escuche la hostil habladuría
de sus conciudadanos, baladíes
como grano de mijo le parezcan
tales palabras.

¡Sedle propicias, hijas de Nereo,
y tú, Cipris excelsa, de tus iras
olvídate contra él y del mal líbrale!
Mas, si recae,

que acerba, Cipris, te halle y que no pueda
jamás jactarse Dórica de que él
a su amor deseable retornó
por vez segunda.

16.

Lo mejor de la tierra dicen unos
que es una grey de infantes y jinetes
o una flota de naves, mas yo creo
que es lo que se ama.

Y esto es fácil que todos lo comprendan:
Helena, a la que nadie aventajaba
en belleza, al mejor de los maridos
dejó, y a Troya

se fue por mar sin acordarse nada
de su hija y de sus padres bienamados,
pues a amar a Alejandro la arrastraba
Cipris divina,

que es hábil la mujer cuando se trata
de realizar sus frívolos deseos.
Esto ahora hacia Anactoria, que está ausente,
mi mente lleva:

preferiría ver su andar gracioso
y el expresivo brillo de su faz
a los carros de guerra de los lidios
y tropa armada.

17.

Cerca de mí aparezca mientras oro
tu graciosa figura, Hera divina,
cuyo culto instauraron los ilustres
reyes Atridas,

que, habiendo realizado grandes gestas
primero en Troya y luego en el mar cuando
de allí vinieron, terminar su viaje
no conseguían

hasta que a ti invocaron y al Antieo
Zeus y al dulce retoño de Tione.
Ahora también propicia ante mí acude
según el rito

tradicional; es puro y consagrado
te está este coro virginal que acude
a tu recinto y danza rodeando
tu bella imagen.

Clemente muéstrate, te lo pedimos,
y, si otras veces auxiliar supiste
nuestra cuita, haz que incólume nos llegue
la que esperamos.

20.

Diosa que habitas la chipriota Pafo,
danos, ¡oh, Cipris bienaventurada!,
la visión de tu gloria y haz que ahora
llegar podamos

con propicia fortuna hasta la orilla
y sentirnos seguros en el puerto
y pisar otra vez la tierra negra,
madre de todos,

pues hay gran tempestad y ya los nautas
luchar no quieren contra los ingentes
vientos y hacia la costa este navío
no se encamina.

21.

Penosa es ya mi edad y a piedad mueven
mis miembros temblorosos y el cabello
que fue negro y es blanco y cuantos males
la vejez trae.

Ella arruga mi piel toda y mi mente
rodea de temores y pesares;
voló ya aquel Amor que cuerpos jóvenes
busca ahora sólo.

Pero aun la noble Cipris me acompaña.
Toma la dulce péctide, Girino,
y canta para mí a la diosa ornada
de violas en su seno.

22.

Yo, Abántide, te ruego que, tomando
la péctide, de Góngila nos cantes
y su añoranza que revolotea
en torno a tu alma.

Sólo el ver su vestido, bella niña,
loca de amor te puso; y yo me alegro,
pues reprochóme un día Ciprogenia
misma que suelo

pedirle que me dé nuevos amores.
Eso es verdad, pero también deseo
que sepa que es constante entre nosotras
el sentimiento.

23.

Cada vez que te miro cara a cara
me parece que en nada comparable
eres a Hermione y a Helena la rubia,
si es permitido

equiparar a humanos con los dioses,
no me parece impropio el igualarte;
sábelo bien, tu corazón lo guarde;
todas mis penas

pueda olvidar; no vea ya la orilla
del Aqueronte, que el rocío baña,
mas la pradera en que la entera noche
juntas cantemos.

24 a.

Cuando a la edad lleguéis que ahora yo tengo,
recordaréis sin duda dulcemente
todo aquello que, siempre con vosotras,
de joven hice.

Fue bueno y bello cuanto allí gozamos;
la ciudad se llenó de nuestros coros;
de flores y perfumes rodeadas
amar supimos.

27.

A ti acudimos, madre de estas bellas
muchachas tan amadas por nosotras,
cuyo canto sonoro muchas veces
fue mi deleite.

También tú antaño fuiste tierna niña
que cantó con dulzura; de ello acuérdate
y amablemente este favor concédenos
que te pedimos.

Pues vamos a una boda, bien lo sabes;
salir deja en seguida a estas muchachas;
los dioses el servicio en que les honras
tengan en cuenta;

no hay camino ni fácil ni difícil
que a los mortales lleve al gran Olimpo,
pero el hacer felices a los hombres
a él nos acerca.

30 y 34.

Los astros que rodean a la hermosa
luna su brillo han de ocultar cuando ella
en su redonda plenitud la tierra
toda ilumina.

A su luz las muchachas hoy pasamos
la noche toda entera celebrando
tu amor y el de la novia que con violas
su pecho adorna.

Despiértate, muchacho, corre, trae
aquí a tus camaradas y que sea
nuestro sueño más corto que el del ave
de voz sonora.

31.

Que es igual a los dioses me parece
el hombre que a tu vera está sentado
y tu hablar dulce y risa silenciosa
oye de cerca;

ello hace que en mi pecho el corazón
se pare; porque, al verte solamente
un momento, la voz no me obedece
y se me traba

en silencio la lengua y un sutil
ardor corre debajo de mi piel,
no ven mis ojos, mis oídos zumban
y un sudor frío

mi cuerpo todo invade, y un temblor,
y me pongo más verde que la yerba
y creo enteramente que a morirme
voy en seguida.

Pero todo tendrás que soportarlo,
pues ha de ser así. Siempre supiste,
Safo, que al claro sol sucedería
la negra noche.


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Origen: Marcela Cantuária: “A globalização imperialista não entra em quarentena” – Philos

 

Marcela Cantuária: “A globalização imperialista não entra em quarentena”

América Latina, cortada por todos os cantos, aberta por todos os lados

Marcela Cantuária vive e trabalha no Rio de Janeiro. Desenvolve pinturas que entrelaçam imagens históricas advindas do universo da política a representações da cultura visual contemporânea. Parte de suas invenções pictóricas advém de sua pesquisa sobre as lutas travadas por mulheres ao redor do mundo, como a obra Sônia, que homenageia uma guerrilheira comunista ribeirinha morta por militares na região do Araguaia, durante o primeiro golpe militar do Brasil em 1964.

Frames de filmes, imagens midiáticas e jornalísticas, miscelâneas figurativas do inconsciente e registros fotográficos do cotidiano figuram corpos de mulheres, militares, paisagens em chamas, animais domésticos e feras selvagens nas telas de Marcela, integrados em planos cruzados e anacrônicos, circulares e confusos, como o sistema de rotatividade de imagens, típico das redes virtuais de comunicação, age em nossas mentes.

Suas obras elaboram narrativas de enfrentamentos à sociedade estruturada no machismo e na misoginia, e assim criam seus vocabulários cujas particularidades são coesas com seu processo criativo, com sua paleta cromática e com as articulações que surgem das camadas abertas e latentes de suas tintas. As influências se espalham em uma combinação curiosa, as obras são reconexões com fatos sociais recorrentemente diminuídos, apagados ou mal tratados pela história: a posição da mulher na sociedade, a luta de classes, a divisão de poderes, os estereótipos de gêneros e as disputas de sentidos políticos.

Marcela Cantuária
Filhas do vulcão/Mamá Dolores y Mamá Tránsito, Marcela Cantuária (2019), fotografia de Vicente de Mello.

Tenho a impressão, Marcela, de que os elementos de sua obra permanecem por pouco tempo na tela sem serem devolvidos como coisas, como objeto, como imagem, sem serem refletidos por quem os observa. É como se sua pintura devolvesse os elementos que a estruturam, de uma pintura que “vê pintura” e aceita que tem muita historicidade por trás dela. Que fala também desse ambiente onírico muito acertado, uma busca pelo encantamento, pela beleza da luta. Desafiando, de certo modo, o ambiente reflexivo de si, porque cabe tudo dentro de uma atmosfera onírica, cabe tudo lá dentro…

Sim, me pego sempre fazendo o exercício constante de expandir o universo dentro da pintura, criar arcos que atravessam o tempo histórico, tocando seus acontecimentos marcantes que até então acredito que não tenham sido pouco representados de forma sensível.. Assim entendendo o pensamento hegemônico de representatividade que vemos nos museus. Penso que a pintura seja uma boa forma para dar conta dessa historicidade e na medida que agrega cores, nuances, vibrações para certos registros, daí nesse ponto é onde acredito que nasça esse encantamento. Percebi, de uns tempos pra cá, que eu era bem carente de informação sobre as pessoas encantadas do Brasil profundo, da América Latina de uma forma geral, essa carência me moveu a mergulhar mais na pintura e na representação desses corpos políticos.

Deformar as linhas originais através do glitch é, em verdade, o desejo de interferir no passado? Projetando-o para uma novas realidades no tempo presente? O que você escolhe para encobrir e revelar? Dito isso, podemos refletir que seu trabalho também insiste em fazer com que falte alguma coisa em cada uma das pinturas?

Sim, uso o glitch como recurso pictórico justamente pra tecer outras narrativas, interromper cores, deformar continuidades. Até refletindo sobre a origem do glitch, que inicialmente não era através de aplicativos como temos hoje, e sim quando uma imagem digital tinha seu código em caracteres alterado ainda que minimamente e isso provocava uma grande distorção da imagem original. Acabei relacionando esse distúrbio na imagem em como as mensagens históricas são passadas adiante pra gente. Tudo, ao meu ver, é uma questão da imagem, busco tocar o lado mais profundo da realidade e sinto que esse lado é justamente a fronteira com ambientes oníricos, sonhos realistas. Sinceramente eu não tenho vontade de encobrir nada, sinto que há muitas narrativas que precisam ser reveladas, ampliar seu lugar de diálogo dentro da sociedade. A arte não está descolada, os momentos de visitação nos museus e galerias me são caríssimos, eu considero o clímax do trabalho, quando ele é destrinchado mais e mais e tocado pelos mais diversos olhares e as subjetividades de cada um. Uma pintura feita na rua, um mural, também é algo que desperta muito a curiosidade das pessoas, é a arte pública, feita em parceria normalmente por conta da larga escala, é coletiva e bem sucedida, acho o máximo, gostaria de ser convidada para pintar murais mais vezes. Então sobre encobrir x revelar, não acredito que as opções sejam opostas apesar de entender que quando escolho uma história implica em ignorar várias outras. Para mim, por exemplo, é mais interessante entrar na história da Margarida Alves, campesina, primeira sindicalista mulher, que implementou uma série de direitos humanos para o povo que vive e trabalha com a terra e, por fim, foi brutalmente assassinada; do que mergulhar na história do Bolsonaro. Eu pinto pra inspirar mudanças e não para conservar o status quo.

O que é esse ponto de partida no sentido de possibilidade infinita, de página em branco em que tudo pode caber, do vazio repleto de possibilidades? É também um ponto de chegada, fim, negação ou afirmação de que tudo já foi feito? Fico pensando no quanto seus elementos, por mais que já possam ter sido vistos, acabam por renascer por trás das camadas e cores, maximizando seus significados na pintura.

É essa infinidade de possibilidades que me faz pintar feito uma louca (risos). Os símbolos que uso, desde o elemento fogo, a água, o mato, furacões, panteras a espreita, até rostinhos mais conhecidos e o outros que foram deixados de lado, esses elementos estão sempre se flexibilizando de acordo com o assunto em questão da pintura. Eles soam inéditos porque cada composição é construída com um cuidado especial, são muitas camadas que sobreponho no photoshop. Busco não criar muitos hábitos com a técnica, tipo fórmulas, sabe. Eventualmente existem fatos que naturalmente maximizam os recortes. Tipo, uma cor neon ao lado de um cinza opaco vibra muito mais, ou uma figura numa escala muito maior do restante das outras figuras expostas. Acredito que o conceito e a técnica se ajudam nesse sentido, fazendo da impossibilidade uma probabilidade.

Tudo que é sólido desmancha no ar, Marcela Cantuária (2018), fotografia de Vicente de Mello.

São muitas as questões a serem debatidas a partir da sua obra, o que justifica, algumas vezes, a falta de um ponto focal nas suas pinturas, apresentando elementos diversos que narram histórias próprias e carregam, cada um deles, significações e cosmovisões distintas. Uma espécie de disputa entre narrativas pequenas e um contexto maior da tela inteira. Como é pensar essas pequenas histórias que se inserem uma a uma e reverberam suas cores – até mesmo saturadas -, na tela?

Acredito que essa impressão de não sentir um ponto focal definido vem do pensamento de pluralidade, entender que somos muitas. Em uma das pesquisas que desenvolvo, chamada Mátria Livre/Guerrilheiras, busco desenrolar a narrativa de cada lutadora em questão. Nas escalas maiores, normalmente os assuntos são mais abrangentes para dar conta do formato maior, entende? Como em Larga noche de los 500 años, exposta na galeria A Gentil Carioca no final de 2019. Nela dá pra ver uma constelação de pessoas, ambientes e momentos distintos… Para mim, as pequenas histórias são tão grandes quanto as figuras maiores e agora, conversando contigo, me veio o texto “Somos um Mar de foguinhos” do Eduardo Galeano, que eu amo. São essas contra-narrativas que tornaram nosso momento presente tão rico e significativo.

Tenho por mim que sua pintura se interessa em questionar uma pessoa, ao instaurar nela uma violência, como fazer com que ela consiga, de fato, assaltar o corpo do espectador. Assim como faz com a alegoria ali demonstrada, atingir o grau nervoso do mente… De onde vem o gesto da pintura?

Confesso que só fui saber desse “assalto ao espectador” depois da minha primeira exposição individual grande, no Centro Municipal de Arte Hélio Oiticica, em 2019, onde reuni 60 telas. Porque até então as obras circulavam principalmente no meu instagram e pros frequentadores da minha casa-ateliê. O gesto da pintura e suas alegorias vem do sentimento pela justiça social munida de um conteúdo simbólico que pode ser lido por qualquer pessoa… Considero esses símbolos, que já falei anteriormente, universais; o que facilita o acesso e a fruição ao gesto pictórico.

E desse vasto conjunto de alegorias e símbolos de suas obras, quais os aspectos que nelas se repetem e por quê?

Entendo que o conjunto de alegorias trabalhadas tem um tempo de maturação na pesquisa. Eu gosto de revirar o assunto da noite, por exemplo, do sentido lunar e afetivo das representações, criar paralelos entre pessoas e o brilho das estrelas na escuridão. A repetição de certos elementos surge para dar continuidade numa fala que eu julgo que mereça ser repetida de formas diferentes até ser compreendida, sabe? Existe um cuidado ao tecer as composições e suas mensagens que vivem dentro delas, inevitavelmente a chave vira e a alegoria muda, mas é aquilo, leva um tempo de pesquisa e maturação… No caso das cores, percebo que a paleta frenética foi sempre muito presente no meu trabalho, isso se dá porque eu quero falar sobre a vida. E a vida vibra em muitas cores e metáforas, não quero negar a vida no meu trabalho.

Procissão no Sul global, Marcela Cantuária (2019), fotografia Pedro Agilson.

Seus títulos também me chamam atenção, como em Voltarei e serei milhões, da série Mátria Livre, num quadro que revela a vereadora Marielle Franco (brutalmente assassinada em 2018 pelas milícias governamentais do Rio de Janeiro), erguendo a cabeça do então governador Wilson Witzel em uma lança. Cabe também ressaltar a referência às panteras negras, representadas na figura da pantera com ar atencioso. De que lugar parte a sua pesquisa iconográfica?

A pesquisa para todas as composições reflete o meu posicionamento político, que é marxista ecossocialista. Associar a Marielle ao partido dos panteras negras fez muito sentido pra mim, porque encurta a distância tão opressora entre a América do Norte e América do Sul, erguida com o muro quilométrico de Trump, regada por exploração e preconceito aos que vivem no sul global. Entendo que meu campo de interesse gravita no sul global, porém, geograficamente, o lugar principal da minha pesquisa iconográfica não existe, porque quando falamos de luta contra a hegemonia capitalista a gente entende que ela aconteceu e acontece no mundo inteiro, logo meu interesse iconográfico circula pelo mundo. Vai desde o desejo de entender melhor a Leila Khaled, guerreira palestina, até a resistência das mães de maio, na argentina. E como você falou no início, um campo infinito de possibilidades e que bom que elas existem!

Podemos dizer que a sua pintura reeduca, de alguma maneira, os olhos em relação aos objetos, em relação às coisas que circulam nas esferas amplas da cultura e da crítica social?

Se você sente que sim, fico feliz. Meu intuito maior com a pintura, além de sentir o prazer imenso que tenho na alquimia do ofício em si, é fazer dela um poderoso instrumento pedagógico para a luta. Acho muito importante o exercício da mediação nas galerias principalmente, porque são espaços comerciais que perigam muito em esvaziar o sentido do trabalho. Enfim, para reeducar o olhar é necessário muito engajamento e organização entre os agentes da arte, cultura e educação. Promover mesas de debate, levar grupos socialmente marginalizados pro centro das conversas, dissolver todas as fronteiras que isolam a arte dos indivíduos que partilham do seu momento histórico de produção.

Matisse disse uma vez que queria fazer uma pintura para o trabalhador chegar em casa do trabalho, olhar e descansar. Qual o lugar da sensibilidade da sua arte? Do olhar de fora, ela não me parece interessada no mundo das imagens de entretenimento. É mais uma vontade de problematizar o próprio sentido do existir da pintura?

O lugar da sensibilidade pra mim vai um pouco além da contemplação, apesar de achar muito bonito esse pensamento do Matisse. Acredito na força transformadora das imagens, como a gente se transforma e se deixa invadir, emocionar por elas enquanto a imagem em si permanece imóvel, distante e às vezes enigmática. Quando um grupo de crianças visita uma exposição, pode ter certeza que algum detalhe específico vai invadir a retina delas a ponto de refletir em pensamento e falas. Dei as crianças como exemplo porque elas têm menos amarras sociais, menos vergonha de expor em voz alta suas visões, mas entendo que qualquer indivíduo está aberto ao sensível, não à toa a gente se afeta tanto vivendo. Acredito que esse tempo de problematizar a existência da pintura foi superado, a pintura é uma linguagem artística como qualquer outra, a diferença é que de algumas décadas pra cá outras linguagens foram devidamente legitimadas enquanto arte.

Individual e universal, Marcela Cantuária (2019), fotografia de Vicente de Mello.

É um gesto desestabilizador? Me parece que ali na tela, você instaura um momento de reverência e fuga para a austeridade da discussão, com alguma coisa que causa um desconforto, que não caberia ou que não se esperava estar ali…

Sem dúvidas é desestabilizador, até porque eu busco algumas rupturas nas formas trabalhadas, paisagens dentro de pessoas, pessoas voando sobre aves rosas, incêndios que não queimam, todo o universo que dialoga com o impossível e se concretiza na pintura. Mais uma vez a técnica reflete o conceito.

O que é a força simbólica de elementos cotidianos, como facas, arcos, flechas, pombas, que se combinam com representações femininas importantes como mulheres indígenas, guerrilheiras, a própria Marielle Franco já citada, Nise da Silveira..?

Acho que a simbologia ajuda a desmentir certas afirmações. Devolve a força e assertividade dessas mulheres. Além de ocupar outros mundos possíveis, a realidade está desencantada, me sinto frustrada e sei que esse sentimento não é só meu. A combinação dos símbolos me presenteia com uma magia que julgo necessária pra gente se reencantar e traçar novos horizontes.

E de sua padroeira Frida Kahlo, um ícone da representatividade da cultura latina. Quais os anseios de Frida que lhe “atormentam” ou pairam sobre si para a construção da sua obra?

Frida teve uma dimensão política muito larga, foi filiada ao Partido Comunista, marxista fervorosa e isso a Globo não mostra! (risos). Imagino que nossa angústia em comum seria ter nossa obra esvaziada do sentido político. Apesar de todas as afinidades e comparações, de todas as obras que pintei, posso dizer que 3 delas, no máximo, foram autorretratos. Entendo que era um outro tempo de se conceber e construir imagens para a pintura. Uso minha própria imagem quando quero construir alguma composição e não encontro figuras na internet na exata posição que imaginei. Sinto que quando olho a tela em branco, ela reflete o mundo e não a minha imagem.

Falar de Frida é refletir sobre a dor, perda, resistência, a Revolução Mexicana, os movimentos ditatoriais na América Latina. Sua arte expressa e revela, aos olhares mais atentos, a denúncia dos crimes, a legitimação das lutas, as sombras do fascismo que se arrastam até os dias de hoje. O que fazer para alcançarmos a nossa tão sonhada democratização da democracia?

Acredito que o primeiro passo para democratização da democracia seja horizontalizando radicalmente o acesso à educação, à história não-oficial (incluindo os desaparecimentos forçados de ontem e de hoje), alimentação e mobilidade. É muito estranho ainda protestar por isso, não é?
O nosso modelo de democracia falhou com os negros, mulheres, comunidade LGBTQI+, e sobretudo com os pobres, porque a caneta da justiça canta pra quem tem o dinheiro pra pagar. Mas falando na qualidade de pintora, acredito que a democratização do acesso à arte e a cultura é urgente, e isso pode ser viabilizado através de mais apoio aos artistas, mais editais de fomento à arte pública, as ações, pinturas, instalações, performances na rua, sabe?

Gigantes pela própria natureza, da série Mátria Livre, Marcela Cantuária (2019), fotografia de Vicente de Mello.

É uma linha tênue entre utopia e mundo real?

Tem uma materialidade bem cruel na linha que separa a utopia do mundo real. Ao passo que ninguém levanta da cama sem ter um sonho que persiste na imaginação. Como compreendo o socialismo científico como a única forma possível de transformação da realidade, acredito que essa linha-fronteira pode ser posta a baixo, com força, engajamento e organização entre os corpos que resistem. Ainda assim, pensando num contexto pós-revolucionário, imagino que a utopia estará presente ainda, mas não sei que forma ela assumiria, uma vez que o bem-estar social seria atingido. Tô divagando, longe de ser um oráculo, ok? (risos). A pintura – a arte de maneira geral – me serve como um atalho entre a utopia e o mundo real, mas aí eu falo de um lugar subjetivo, artístico. Mais uma vez eu vou citar Galeano aqui (risos): “A utopia está lá no horizonte. Me aproximo dois passos, ela se afasta dois passos. Caminho dez passos e horizonte corre dez passos. Por mais que eu caminhe, jamais alcançarei. Para que serve a utopia? Serve para isso: para que eu não deixe de caminhar”.

Certa vez a pintora Tarsila do Amaral pediu para que sua gravurista e amiga, a argentina Pérez Sola; pegasse um trem e viajasse de um canto a outro observando a cor local da cidade de São Paulo, para assim entender o que ela [Pérez] deveria destacar e trabalhar na impressão de suas gravuras. Os trilhos e caminho do trem se aproximam de você em suas idas e vindas desde o bairro do Grajaú. Quais as cores locais que são vistas e nem sempre percebidas no seu trajeto-percurso estético na cidade? Como esses elementos adentram sua criação?

O deslocamento de trem me remete as idas a casa de minha mãe, que mora em Conrado, 3º distrito do município de Miguel Pereira, próximo de Japeri. Os trilhos me atentam para um atravessamento que chega ao fim do perímetro urbano, me leva pra esse lugar de afeto, acolhimento e nutrição da terra. Acho que nesse sentido figurado, minha mente fica entre as viagens de trem e hologramas, passado e futuro. Mas sobre as cores… é bem comum eu ouvir de pessoas que o trabalho flerta muito com experiências de rituais com Ayahuasca. Eu não posso confirmar essa máxima porque nunca participei de nenhum ritual parecido, mas entendo que as cores tendem a refletir o que está na natureza, selvagem e livre.

Dama de Copas, Marcela Cantuária (2019), fotografia de Vicente de Mello.

Existe uma preocupação com uma tarefa histórica no seu trabalho. Parece-me que, em sua obra, a tela insiste em se perguntar a que ela vem, o que ela está fazendo. É uma vontade de estar no tempo presente, no seu interesse por uma situação contemporânea, do olhar para as imagens que nos circundam agora?

Sim, sinto esse compromisso em buscar sentidos através da história, lincar pontos de convergência entre datas, quebrar a linearidade cronológica óbvia. Estar no tempo presente acho que é o maior desafio para quem foi criado no mundo ocidental, nesse sentido a pintura me ajuda a trazer para cena essa elasticidade do tempo passado e projeções de futuro… Percebo que o trabalho está mais nesse lugar de revisitar a história recente criando analogias com as crises que lidamos hoje.

Nesse sentido e pensando nas imagens e espaços que te margeiam durante o seu isolamento social, o que de você transpassa nesses tempos pandêmicos para a tela?

Acredito que o repertório de imagens acaba tomando impulso nesse fundo de poço, sabe… Existe um tempo de gestação das pinturas, sinto que neste período de isolamento, a produção desacelerou um pouco, momento de introspecção profunda. Mas o que eu tô produzindo atualmente é uma série de 45 pinturas chamada Urutu, inspirada nas expressões presentes na música, poesia e cultura brasileira. A reprodução delas servirão como um oráculo de cartas em breve. Esse projeto me anima porque sinto que o tom oracular das imagens é menos uma profecia e mais uma ferramenta de pré-figuração de horizontes. É curioso porque eu comecei a série ano passado e acabei intercalando com outros acontecimentos, como a produção para exposição individual na Gentil Carioca, mudança de casa-ateliê, e agora, em tempos pandêmicos onde o país se encontra sem nenhum projeto para combater a crise, pude retomar esses trabalhos. O entorno não é inspirador mas eu me esforço pra abrir os poros revisitando nossa expressividade nacional através desse trabalho, que é muito mais plural em saberes do que se os falsos patriotas no poder pregam.

E quais são suas ideias para pensar um futuro num mundo pós-pandêmico, globalizado e ainda neoliberal?

É engraçado que durante a pandemia a globalização imperialista não entra em quarentena. Em pensar que nesse momento o governo norte americano oferece 15 milhões de dólares pela cabeça do presidente da Venezuela, Nicolás Maduro, resultando em literais invasões para capturar o presidente eleito. Sinceramente, a única ideia de futuro urgente que me vem na cabeça num mundo pós pandêmico é destruir o fascismo, a produtividade capitalista, nada novo sob o sol…

Banho de sangue, Marcela Cantuária (2019), fotografia de Vicente de Mello.

Marcela Cantuária é bacharel em Pintura pela Escola de Belas Artes da UFRJ. Em 2020, foi convidada a participar da residência FountainHead, em Miami, nos EUA; e também para uma exposição no Museu Instituto de América, na Espanha. Em 2019 abriu, na galeria A Gentil Carioca, a individual “La Larga Noche de los 500 años”, mesmo ano em que realizou “Suturar Libertar” no Centro Municipal de Arte Helio Oiticica e participou das coletivas “Histórias Feministas”, no MASP e “Estratégias do Feminino” no Farol Santander em Porto Alegre, e das residências PAOS GDL no México e Kaaysa em São Paulo. Integra os acervos do Museu da Maré e do Museu de Arte de São Paulo. Marcela é militante da organizaçao Brigadas Populares.

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Origen: “La medicalización de la experiencia humana” por Gerard Pommier – La noche del mundo

 

Turner1

Will Turner. — « 27 », 2008 / © Will Turner – Art Bärtschi & Cie, Genève

Por Gérard Pommier

¿Son siempre signos de enfermedad una perturbación del estado de ánimo o los momentos de tristeza o de tensión? La psiquiatría europea ha sabido evaluar durante mucho tiempo su gravedad y encontrar las prescripciones apropiadas, desde el medicamento hasta la terapia psicoanalítica. Por el contrario, la industria farmacéutica, so pretexto de ciencia, incita a transformar dificultades normales en patologías para las cuales ofrece soluciones.

Turner1

Will Turner. — « 27 », 2008 / © Will Turner – Art Bärtschi & Cie, Genève

 

Ante la realidad del “sufrimiento psíquico” —una de las patologías modernas más importantes—, hace algunas décadas se puso en marcha una inédita maquinaria de diagnósticos, que tiene por objetivo rentabilizar ese enorme mercado potencial. Para conseguirlo, ante todo había que remplazar a la gran psiquiatría europea, que gracias a observaciones clínicas múltiples y concordantes reunidas durante los dos últimos siglos había catalogado los síntomas y los había clasificado en grandes categorías: las de las neurosis, las de las psicosis y las de las perversiones. Pertrechado con estos conocimientos, el clínico podía establecer un diagnóstico y distinguir los casos graves de aquellos causados por circunstancias puntuales. Separaba entonces lo que requería ayuda de medicamentos de lo que podía tener mejor solución mediante consulta psicológica.

La psiquiatría clásica y el psicoanálisis habían llegado a las mismas conclusiones. Estos dos enfoques distintos se habían avalado y enriquecido mutuamente. El mercado de los medicamentos mantenía entonces proporciones razonables, lo que debió hacernos pensar en la “Gran Farmacia”, un apodo apropiado para el enorme poder de las compañías farmacéuticas, que son buscadas asiduamente tanto por los médicos locales como por las más altas autoridades del Estado y de los servicios de salud, con los que saben ser bastante generosos (por ejemplo, ofreciendo cruceros de “formación” a los jóvenes psiquiatras).

El proceso de conquista de este gran mercado comenzó en los Estados Unidos, con la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) y su primer Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM) en 1952.[1] En 1994, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sincronizó el capítulo “psiquiatría” de la clasificación internacional de enfermedades con las clasificaciones del DSM-IV, lo que llevó a muchos países a hacer lo mismo. Esto ha provocado un aumento de las enfermedades enumeradas. En 1952 había 60, y para 1994 ya había 410, según el DSM-IV.

Apagando el volcán

El negocio es el negocio; el método DSM tenía que ser sencillo: ya no se trata de buscar la causa de los síntomas o de saber a qué estructura psicológica corresponden. Sólo se tienen que marcar las casillas correspondientes al comportamiento visible de la persona que se queja. Esta práctica olvida que un síntoma nunca es una causa. La entrevista con un psiquiatra resulta entonces poco necesaria, ya que sólo se trata de identificar los trastornos de superficie: trastornos de conducta, trastornos de la alimentación, trastornos del sueño, en definitiva, todo tipo de trastornos… hasta la reciente invención de los trastornos posteriores a atentados. A cada uno le corresponde, ¡oh, maravilla!, su medicamento apropiado. Fue en estas aguas turbulentas donde se ahogaron los viejos diagnósticos. El cabildeo de la “Gran Farmacia” también se ha extendido a las facultades de medicina, donde sólo se enseña el DSM. Aún mejor, los propios laboratorios pueden enseñar las lecciones — por supúesto, se han reportado múltiples conflictos de interés. Se olvida la gran cultura psiquiátrica, de modo que, frente a un paciente, el nuevo clínico hecho bajo el DSM ya no sabe si se trata de una neurosis, una psicosis o una perversión. No distinguirá un problema grave de un estado circunstancial. Y, en caso de duda, recetará drogas psicotrópicas…

La “depresión”, por ejemplo, es una palabra que forma parte del vocabulario común. La tristeza puede capturar a cualquiera en cualquier momento de la vida. Pero, ¿por qué dejar la noción de “depresión” en tal subempleo? Por lo tanto, fue elevada a la dignidad de una enfermedad de pleno derecho. Sin embargo, la tristeza puede ser tanto un síntoma de melancolía —con un alto riesgo de suicidio— como un estado temporal e incluso normal — como el duelo. Confucio recomendó que el hijo llorara tres años después de la muerte de su padre; hoy, si usted está triste por más de dos semanas, ya está enfermo. Se le darán antidepresivos, que pueden aliviarlo temporalmente, pero que no resuelven el problema… Sólo que, como el tratamiento no debe detenerse abruptamente, la prescripción a veces dura casi toda la vida.

La comercialización del DSM es sencilla: basta con inventar nuevos trastornos a intervalos regulares, que combinan lo patológico y lo existencial. Esto es bastante fácil, ya que la existencia depende de lo que está mal para seguir adelante. Lo que está mal —en nuestras vidas— nos da energía para salir de él. Tienes que llorar antes de reírte. Nos encontramos sobre un volcán: apagar el volcán con medicamentos que son estupefacientes implica apagar una vida, que en todo momento está en riesgo. “Lo patológico sólo tiene sentido para lo improductivo”, subrayó el escritor Stefan Zweig.[2]

La denominación de algunos medicamentos parece aprobar esta concepción, pero en un sentido por lo menos cuestionable: en algunas formas agudas de psicosis, las drogas psicotrópicas son necesarias para calmar alucinaciones y delirios. Estos medicamentos se han llamado antipsicóticos. En la mente del fabricante, ¿están estas moléculas destinadas a poner fin a la psicosis del sujeto? Olvidan que el sujeto es siempre más grande que lo que sufre. Estas drogas deberían llamarse más bien “propsicóticos” o “filopsicóticos”, porque un psicótico liberado de sus delirios es a menudo un gran inventor (el matemático Georg Cantor), un gran poeta (Friedrich Hölderlin), un gran pintor (Vincent Van Gogh), un gran pensador (Jean-Jacques Rousseau). Pero a la “Gran Farmacia” no le importa la libertad recuperada por el sujeto, lo que en última instancia pondría en tela de juicio su control. Prefiere el opio. Y sus vapores se asientan tanto mejor cuanto que el “desorden” es lanzado sobre las fuentes efectivas del sufrimiento psicológico.

Además, es mejor si el número de trastornos aumenta y se multiplica. Entre los últimos, el trastorno bipolar se ha beneficiado de la amplia promoción de los medios, que en realidad no hace sino patologizar el malestar universal del deseo: el deseo se precipita hacia el objeto de su sueño, pero, tan pronto como llega a él, su sueño se encuentra aún más lejos, y su risa termina en lágrimas. Mientras la vida continúa, mientras estamos vivos, normalmente somos “bipolares”, es decir, un día estamos eufóricos y al día siguiente estamos abatidos. Pero a veces, en las psicosis melancólicas, el objeto del deseo es la misma muerte, o la explosión de la supervivencia maníaca. El diagnóstico de bipolaridad se convierte entonces en criminal, cuando no se hace una diferencia entre el ciclo maníaco-depresivo de las psicosis —con riesgo de pasar al acto grave que puede justificar la prescripción de neurolépticos— y el ciclo de euforia-depresión en las neurosis. Esta distinción, que se ha suprimido en el DSM, ha dado lugar a numerosas tragedias.[3]

El trastorno más común y preocupante, ya que afecta a los niños, que sufren sin saber lo que padecen y no pueden quejarse, es probablemente el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH). Estas dificultades de la infancia han sido abordadas desde hace mucho tiempo por psiquiatras y psicoanalistas infantiles, pioneros en este campo. Pero como se trata de problemas específicos de cada niño, han tenido cuidado de no etiquetarlos como un trastorno general. Como resultado, ahora se les acusa de no ofrecer una receta, especialmente por parte de las asociaciones de padres, algunas de las cuales están subvencionadas por compañías farmacéuticas (por ejemplo, la asociación HyperSupers TDAH France, apoyada por Mensia Technologies, Shire, HAC Pharma y NLS Pharma).

Apoyar este tipo de diagnóstico equivale a decir, por ejemplo, que la tos es una enfermedad. Y el ejemplo viene desde lo alto: el 29 de septiembre de 2017 se celebró en la Universidad de París Nanterre una conferencia a favor del diagnóstico del TDAH, bajo el patrocinio del Presidente de la República, Emmanuel Macron, y de la Sra. Agnès Buzyn, Ministra de Salud. A los psicoanalistas registrados en esta conferencia simplemente se les prohibió la entrada por los guardias de seguridad. El TDAH no existe en las clasificaciones francesas, ni en la clasificación francesa de los trastornos mentales en niños y adolescentes (CFTMEA, por sus siglas en inglés), fiel a la psiquiatría francesa, ni en la clasificación internacional de enfermedades (CIM-10), que incluye las opciones del DSM. Sólo describen problemas de agitación. Y la agitación no es una enfermedad. Puede tener múltiples causas (problemas familiares, dificultades en la escuela, etc.) y requiere en primer lugar que los niños y sus familias sean escuchados, lo que a menudo es suficiente para resolver los problemas. Con el TDAH, el síntoma se transforma en una enfermedad y, lo que es mucho más grave, se atribuye a causas del neurodesarrollo. Esta afirmación no se basa en ninguna base científica, aunque hay pruebas constantes de las dificultades causadas por problemas dentro de la familia o en la escuela…

Jerome Kagan, profesor de Harvard, afirmó en una entrevista en 2012 que el TDAH no es una patología, sino “un invento. El noventa por ciento de los 5.4 millones de niños que toman Ritalin en los Estados Unidos no tienen un metabolismo anormal.[4] En Francia, el Dr. Patrick Landman mostró en su libro Tous hyperactifs? (Albin Michel, 2015) que el TDAH no tiene una causa biológica identificable: sus síntomas no son específicos y carecen de marcadores biológicos. No se han validado hipótesis neurobiológicas. El Dr. Leon Eisenberg, inventor del acrónimo TDAH, declaró en 2009, siete meses antes de su muerte, que nunca hubiera pensado que su descubrimiento sería tan popular: “El TDAH es el ejemplo mismo de una enfermedad inventada. La predisposición genética al TDAH está totalmente sobreestimada.”[5] Sin embargo, con la ayuda del cabildeo, alrededor del 11% de los niños de entre 4 y 17 años (6,4 millones) han sido diagnosticados con TDAH en los Estados Unidos a partir de 2011, según los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades de los Estados Unidos. En la mayoría de los casos, a esto le sigue la prescripción de Ritalin (metilfenidato), que contiene moléculas consideradas estupefacientes en las clasificaciones francesas. Prescribir esta anfetamina a gran escala podría crear un escándalo de salud similar al de Mediator y Levothyrox. Estas sustancias son adictivas, y no se excluye —todavía se está debatiendo— que exista una correlación entre los niños que han tomado Ritalin y los adolescentes que consumen drogas.

Los niños no se salvan de los trastornos de la sociedad. Al igual que los adultos, están sujetos al imperativo del éxito rápido, la competitividad y el cumplimiento de normas que no son de su edad. Aquellos que no cumplen con esas exigencias son fácilmente considerados hoy como personas con algún deficit. Por lo tanto, existe preocupación acerca de un folleto para maestros en el sitio web del Ministerio de Educación que indica que el TDAH es una “enfermedad neurológica” y que les proporciona una receta detallada para el diagnóstico previo.[6] Los “elementos de seguimiento” propuestos podrían aplicarse a casi todos los niños. Siempre la misma amalgama entre problemas normales y patológicos…

Infantes en primera línea

En el pasado, Michel Foucault puso de relieve la represión, en particular por parte de los Estados y de la religión, de este malestar en la cultura que es la sexualidad. Hoy en día, la regla de plomo de un derecho patriarcal divino está en proceso de marginación. ¿Cómo se organiza ahora esta represión, dado que el término “sexualidad” debe entenderse en un sentido amplio? Es la industria farmacéutica la que pretende tomar el relevo, bajo el pretexto de la ciencia. El mensaje es claro: “¡No te preocupes, tú que tienes insomnio, momentos de depresión, excitación exagerada, pensamientos suicidas! No tienes nada que ver con esto: es culpa de tus genes, de tus hormonas; tienes un déficit de desarrollo neurológico, y nuestra farmacopea lo arreglará todo.” Se trata de hacer que parezca que todo se reduce a problemas mecánicos y de neurotransmisores, donde lo humano desaparece. Debemos olvidar que las deliciosas y cotidianas preocupaciones de las relaciones entre hombres y mujeres, los conflictos nunca tan estresantes entre los niños y sus padres, las angustiosas luchas de poder con la jerarquía y el poder, hunden sus raíces en las profundidades de la infancia.

Por todos lados, el infante está en primera línea, y eso es lo que hace que el caso del TDAH sea aún más “problemático” que los demás. En todo momento y en todo lugar, es el niño quien, en primer lugar, ha sido reprimido, golpeado, formateado. Cuando un viejo maestro de escuela le jaló las orejas a un niño inquieto, fue, aunque parezca chocante, casi más humano que cuando se les pide a los maestros que hagan un diagnóstico de discapacidad. Se mantuvo una relación personal, mientras que una pseudociencia la borra. Por primera vez en la historia, es en nombre de la llamada ciencia que los niños son “golpeados”. Cada año, Santa Claus, este mito de múltiples capas, como lo demuestra el etnólogo Claude Lévi-Strauss,[7] trae regalos a los niños para consolarlos. Hoy, la “Gran Farmacia” dice que lleva el disfraz de Santa Claus. Pero no olvidaremos que bajo el abrigo rojo hay una sombra que se parece mucho más al carnicero del día de San Nicolás.

Gérard Pommier

Psiquiatra, psicoanalista, profesor emérito, director de investigación en la Universidad de París-VII, autor —entre otros— de “Cómo las neurociencias demuestran el psicoanálisis” (Letra Viva, 2010), y “Lo femenino, una revolución sin fin” (Paidós, 2018).

 

NOTAS

[1] Véase : « La bible américaine de la santé mentale », Le Monde diplomatique,diciembre,2011.

[2] Stefan Zweig, Le Combat avec le démon. Kleist, Hölderlin, Nietzsche, Le Livre de poche, coll. « Biblio essais », Paris, 2004 (1re éd. : 1925).

[3] Yo mismo conocí a un paciente melancólico en el Hospital St. Anne, a quien un psiquiatra ignorante de todo lo que no es el DSM dejó salir. Se suicidó. Conozco muchos casos similares.

[4] “What about tutoring instead of pills ?”, Spiegel Online, 2 de agosto, 2012, www.spiegel.de

[5] « Schwermut ohne Scham », Der Spiegel, Hamburgo, 6 de febrero, 2012.

[6] « Trouble déficit de l’attention hyperactivité », académie de Paris, disponible en http://www.ac-paris.fr

[7] Claude Lévi-Strauss, Le Père Noël supplicié, Seuil, Paris, 2016 (1era ed.: 1952).

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Origen: “Nós mulheres, não somos parte do povo, nós somos o povo”, por Fabíola Trinca – Philos

“Nós mulheres, não somos parte do povo, nós somos o povo”, por Fabíola Trinca

A frase-título desse artigo é de Ro’Otsitsina do povo Xavante, do Mato Grosso, porta-voz do movimento das mulheres indígenas. E continua: “Violando uma menina, violando uma mulher, você está violando o povo. Ou seja, qualquer pessoa que faça mal a mim, que machuque fisicamente ou verbalmente a mim, ou a qualquer mulher, está fazendo algo contra o meu povo e a minha cultura”. Dona Damiana, líder indígena da Aldeia Apikay, símbolo de resistência e de perseguição às mulheres Guarani e Kaiowá, do Mato Grosso do Sul, foi expulsa da sua terra tradicional e teve 9 dos seus familiares mortos, são ao total, 48 anos de luta e de violência contra a mulher indígena.

A mulher está levantando como liderança para defender a terra mãe. A terra é a nossa mãe, a terra dá saúde, a terra dá comida, a terra a gente usa para plantar, não é para judiar.

Leila Rocha Guarani e Kaiowá (MS)
Líder da Aldeia Yvu Katu / Kunangue Aty Guasu

As mulheres indígenas sofrem latentemente pela violação dos seus direitos e precisam ser ouvidas. Vivem no Brasil cerca de 445 mil mulheres indígenas, de 305 etnias, segundo dados do IBGE de 2010. Em 2015, no Acampamento Terra Livre validou-se a pauta nacional de luta comum à todas as etnias: Violação dos Direitos das Mulheres IndígenasDireito a Terra e Processos de RetomadaDireito a SaúdeEducação e SegurançaDireitos EconômicosEmpoderamento Político das Mulheres IndígenasTradições e Diálogos IntergeracionaisComunicação e Processos de ConhecimentoProcessos de Resistência, por fim e não menos importante: Sustentabilidade e Financiamento. O peso da inércia e de decisões que previlegiam os latinfundiários e fazendeiros criminosos pelo Brasil, vêm comprometendo sistematicamente um futuro justo, harmônico, pacífico e sustentável para os povos originários. Cabe à nós, meros colonizados, mudarmos nosso mindset civilizatório e praticarmos valores indígenas como a escuta e a diplomacia. Agindo micropoliticamente em prol da preservação da vida dos povos originários

Nós, mulheres indígenas, somos jardim, somos raíz, somos tronco dessa luta”, sustenta Cris Pankararu do Povo Pankararu, de Pernambuco. As “parentas” como são chamadas umas às outras, discutem de forma pertinente todos os temas da pauta nacional entre diferentes regiões e etnias, mas o consenso entre elas de maior urgência são: a luta pela proteção e manutenção dos territórios e do meio ambiente, além de saúde e educação.

O tema da violência de gênero, ainda é uma bandeira que começou a ser fincada muito recentemente e de maneira mais tímida, entre elas. Para Ro’Otsitsina, as mulheres indígenas precisam ter oportunidades iguais no processo educacional, ao direito de escolha e de acesso ao conhecimento. E acrescenta: “Há momentos em que a união entre homens e mulheres é necessária, mas há momentos em que a gente precisa ficar em um espaço de confiança só entre mulheres. Até para poder se abrir sobre determinados assuntos. Para mim, uma liderança feminina do meu povo é aquela que detém todo o conhecimento familiar de maneira geral, além do conhecimento político e estratégico”.

Cápsula Âmago – CA 2019 concepção, stylist e tingimento natural: @studiotrinca shooting e fashionfilm: @welcome_to_igorland maquiagem: @mari_pin joias: @dritrivelato modelo: @portoisa

Em tempo de doença, seremos revolução. Contudo, a sociedade desconhece a nossa presença. A nossa identidade e nossa capacidade de multiplicar a nossa presença através das nossas conexões com as nossas forças ancestrais, é o que nos faz diferentes. Dizer isso, é afirmar que a minha luta fortalece a da outra e de todas que virão” observa Célia Nunes, do Povo Xakriabá, de Minas Gerais. A sabedoria e a sede de novos conhecimentos abrigando o tradicional e o verdadeiramente original da mulher indígena, nos mostra a força ancestral dos povos originários, através do conhecimento inteligente das plantas como medicina, usos artesanais e outros benefícios. Nos provando que o ser humano e a natureza são indissociáveis. Que a transformação consciente, significa aprofundar o diálogo: aprender, ensinar, admirar, refletir, vivenciar, sentir, amar – até nos tornamos um. Um com nós mesmos, um com o próximo, um com a natureza, um com o planeta.

A atividade predominante feminina na cultura indígena é o fazer artesanal, demonstrando o significado social da interação e diálogo entre as mulheres durante a confecção das peças. Thuë thëpë noathayu, na língua Yanomami significa “conversa entre mulheres”. Falar da imagem da grande ancestral indígena, é nos remeter ao arquétipo da mulher de grande capacidade de premonição, sábia, amorosa, destemida, perspicaz, guerreira e corajosa. Sendo importante para mulher indígena honrar e reverenciar suas antepassadas.

Nossa expectativa é de que as mulheres busquem muito mais do que uma única resposta: valorizem suas narrativas, suas histórias, suas memórias, para que isso sirva de alimento”, diz Célia Xakriabá. Recentemente, eu fui apresentada a cultura do povo Huni Kuin, do Acre, etnia essa em que as mulheres desenvolvem a tecelagem e o tingimento natural. Elas produzem o próprio algodão na aldeia, tecem o fio, tingem com tintas naturais extraídas das árvores como mogno, cerejeira e pau brasil, tratando-se de uma cultura artesanal que é passada de mãe para filha, através de gerações. Mawapai, uma importante artesã da comunidade, ensina à neta a arte que aprendeu com seus antepassados. As crianças aprendem na prática esse processo desde bem pequenas, onde tudo é feito em comunidade. Os grafismos produzidos pelas mulheres HuniKuins se chamam “kene”, que quer dizer “desenho verdadeiro”.  Para elas, o desenho é um elemento crucial na beleza da pessoa e das coisas. Cada desenho está relacionado a um elemento da natureza, seja animais, plantas, movimentos naturais etc. Quando estão tecendo as mulheres cantam pedindo a força da aranha para que teçam rapidamente, pois a história da origem do algodão é de que a arara o criou, por isso evocam sua força.

Se não tiver mais reza, o mundo vai acabar.” Estela Vera é rezadeira ou opurahelva do povo Ava Guarani do território tradicional de Potrero Guasu, fronteira do Mato Grosso do Sul com o Paraguai. No depoimento “Se não tiver mais reza, o mundo vai acabar”, colhido pela antropóloga Lauriene Seraguza, Estela fala da importânica de suas rezas e cantos para a produção da vida social e dos mundos Guarani e Kaiowá. A força espiritual nutre a história e a luta das mulheres indígenas que erguem seus povos. Na cosmovisão indígena, a espiritualidade conecta mulheres e homens à terra. Entre a comunidade indígena tudo se divide. E o que nutre as relações entre as mulheres da mesma aldeia e de diferentes etnias, é o respeito e troca, de maneira coletiva e compartilhada.

A escolha por trabalhar com as plantas e com o tingimento natural, através de um sistema baseado no compartilhamento e na colaboração, respeitando os ciclos da natureza e integrando a mulher moderna à mãe terra, é intuitivo à minha crença de que quanto mais difundirmos os conceitos e a forma originária de trabalhar e ser em essência e harmonia com a natureza, propagando os conhecimentos ancestrais, com respeito à prática da artesania indígena, poderemos construir juntos uma sociedade mais inclusiva e igualitária. É a valorização da arte e do rico artesanato indígena que também contribue para a conservação dos povos originários do Brasil. Seguimos na luta diária pelo novo mundo.

Cápsula Âmago – CA 2019 concepção, stylist e tingimento natural: @studiotrinca shooting e fashionfilm: @welcome_to_igorland maquiagem: @mari_pin joias: @dritrivelato modelo: @portoisa

Fabíola Trinca é artista visual e tingidora natural. Utiliza suas mãos como ferramenta para a disseminação da arte natural em diversos suportes, realiza tingimentos botânicos em tecidos naturais, dando novo sentido ao vestir. A roupa respira, é viva. Instagram: @fabtrinca / @studiotrinca

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Origen: As mobilizacións do 17 de maio mantéñense dende as casas  – Queremos Galego!Queremos Galego!

 

As mobilizacións do 17 de maio mantéñense dende as casas

A plataforma cidadá Queremos Galego, composta por máis de 600 entidades, anima a sociedade galega a manter as mobilizacións do 17 de maio, pendurando de xanelas e varandas a bandeira galega e cartaces que reivindiquen a nosa lingua co lema Precisamos do galego: xustiza, igualdade e cohesión como os que a plataforma ofrecerá desde a súa web, listos para descargar e imprimir en difetentes formatos. “A lingua galega non ficará confinada este 17 de maio”, asegura Marcos Maceira, voceiro de Queremos Galego, que chama tamén ás persoas usuarias das redes sociais a partillar ao longo de todo o día vídeos e fotografías de anteriores convocatorias baixo as etiquetas #PrecisamosDoGalego #QueremosGalego e #17demaio.

A palataforma cidadá pretende, desta maneira, manter o 17 de maio a reivindicación de avances reais para o galego, aproveitando a data para recordar a obriga que teñen todos os poderes públicos de cumprir co sinalado tanto polo Comité de Ministros do Consello de Europa como polo relator especial da ONU para as minorías nacionais. Queremos Galego recorda que ambos os dous organismos internacionais advertiron expesamente da necesidade de garantir que a cidadanía galega poida empregar a súa lingua en ámbitos como a xustiza, a administración pública e o ensino. O Comité de Ministros do Consello de Europa instou a “eliminar todos os obstáculos para o ensino en galego en Galiza”, o que implica a derrogación “inmediata” do decreto de plurlingüísmo”.

O mesmo Consello de Europa indicou recentemente a obriga dos poderes públicos de daren información sobre a COVD19 nas linguas propias. A este respecto, Queremos Galego sinala que non podemos permitir que o máximo desprezo á nosa lingua nestes tempos veña do presidente da Xunta, utilizando como lingua principal o castelán nas súas comparecencias públicas. Con esta actitude, o presidente da Xunta mostra desprezo polo seu cargo, polas súas obrigas respecto á lingua e ás galegas e galegos. “Desprezar o galego, excluíndoo de mensaxes de tanta relevancia”, aseguran, “non só non contribúe á loita contra a epidemia, senón que incide en prexuízos ideolóxicos sobre a nosa lingua e sobre Galiza”. Un desprezo pola lingua de Galiza que chega mesmo á exclusión do galego na atención do teléfono do Coronavirus.

Queremos Galego lembrará, tamén, o 17 de maio a figura de Ricardo Carvalho Calero, autor homenexado no Día das letras galegas de 2020, cunha traxectoria ligada á defensa da lingua galega en todos os seus aspectos, a través dun manifesto que difundirá a través das redes sociais e que será elaborado pola discípula de Carvalho Calero, a profesora da Universdade da Coruña e activista pola lingua María do Pilar García Negro.

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Origen: poesia salvaxe: RETRATOS PARA UN LARGO ADIOS (Javier Insausti Gvich)

RETRATOS PARA UN LARGO ADIÓS

¿En dónde, sino aquí, en dónde mejor? Aquí, en este espacio de encuentros

y desencuentros y vuelta a empezar; de miradas reflejadas y perdidas

y otra vez encontradas, como por azar, en los espejos; de amor y de desamor; de amistad y amistad; de resistencia y resistencia; de estar y no estar: de ser, de hablar, de escuchar, de leer, en libertad. Aquí, en este espacio que no pudieron destruir  banderas victoriosas que amenazan con volver a amanecer.

En este espacio que hay que volver a defender. Aquí, en la vida, en este Largo Adiós.

Aquí estáis otra vez juntos, como cualquier tarde, cualquier mañana o noche, vivos y muertos, salvados, todos, para siempre y para nunca, del paso del tiempo, retenidos, un  instante, de la voracidad del paso del tiempo; sorprendido cada uno en su gesto, en su forma de ser y de estar, envuelto en su aura, en sus sombras

y en su luz. Otra vez juntos, aquí, en la vida que no cesa, en este Largo Adiós.

Aquí está quien os miró y nos ayudó, como nos ayudamos todos, cada uno con sus artes, a vernos mejor, a quitar brumas y mentiras, a despejar el día, a ver cómo empiezan a brotar, en las ramas del día gris de hoy, frutos más claros, más brillantes, mañana.

Aquí está también él, en nuestra vida, en este Largo Adiós.

Mírate, mirado. Mírales cómo te miran. Sálvate. Sálvalos. Prolonga este hermoso y terrible  y hermoso, este gozoso y triste y gozoso, este largo y breve, este Largo Adiós.

JAVIER INSAUSTI CATÓN (Vitoria 1952-Valladolid 2019) fue uno de los socios fundadores de este espacio de libertad y de palabras en el que seguimos encontrándonos  sin necesidad de quedar. Fotógrafopoeta, (así, junto) ha realizado varias exposiciones individuales y colectivas. Su amor, Marisa González, ha hecho posible esta exposición que estás viendo  y está preparando otras dos muestras de su obra, una en Valladolid y otra en Zahara de los Atunes,

a las que, desde ahora, estás, como en los viejos tiempos pero en voz alta, convocado.

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Hoxe é domingo, e todo espera, por Karlotti

Hoxe é domingo, e todo espera
 
 
Ronronea a preguiza
sobre os copos das árbores
escabullense gatos en ascuas
entreverado o frío fuciño
dun outono á intemperie
mentres o vento zurce barcos
nos acantilados que cantan
doces cantigas de outrora
Ronronean as fiestras
no colo das nubes
mentres a terca servidume
dunha choiva inconsolable
teclea versos nas follas mortas.
 
Charquiños de tinta entre os teus dedos
 
 
gatoJo
Gato de Jo esperando el regreso
 
Ronronea la pereza
sobre los copos de los árboles
se deslizan gatos en ascuas
entreverado el frío hocico
de un otoño a la intemperie
mientras el viento zurce barcos
en los acantilados que cantan
dulces cantigas de antaño
Ronronean las ventanas
en el regazo de las nubes
mientras la terca servidumbre
de una lluvia inconsolable
teclea versos en las hojas muertas.
Charquitos de tinta entre tus dedos
 
 
(karlotti)

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«Nuestra barca, alzada en las brumas inmóviles, se orienta hacia el puerto de la miseria, la enorme ciudad del cielo manchado por fuego y lodo. ¡Ah, los andrajos podridos, el pan mojado en lluvia, la ebriedad, los mil amores que me crucificaron!…»
AR

el barco de piño

«El barco ebrio»

Yo sentí al descender los impasibles Ríos
que ya no me sirgaban mis conductores rudos;
de blanco a pieles-rojas chillones y bravíos
sirvieron en los postes, clavados y desnudos.

Por las tripulaciones nunca tuve interés
y cuando terminó la cruel algarabía,
a mí, barco de trigo y de algodón inglés,
me dejaron los Ríos ir adonde quería.

Bogué en un cabrilleante furor de marejadas
más sordo e insensible que meollo de infantes
y las viejas Penínsulas por el mar desgajadas
no han sufrido vaivenes más recios y triunfantes.

La tempestad bendijo mi despertar marino.
Diez noches he bailado más leve que un tapón
sobre olas que a las víctimas abrían el camino,
sin lamentar la necia mirada de un farón.

Cual para el niño poma modorra, regodeo
fue para el agua verde este casco de pino;
dispersando el timón y perdiendo el arpeo
me lavó de inmundicias y de manchas de vino.

Desde entonces me baña el poema del mar
lactascente, infundido de astros; muchas veces,
devorando lo azul, en él se va pasar
un pensativo ahogado de turbias palideces.

Algo tiñe la azul inmensidad y delira
en ritmos lentos, bajo el diurno resplandor.
Más fuerte que el alcohol, más vasta que una lira
fermenta la amargura de las pecas de amor.

He visto las resacas, la tormenta sonora,
las corrientes, las mangas -y de todo sé el nombre-;
cual vuelo de palomas a la exaltada aurora,
y alguna vez he visto lo que cree ver el hombre.

Yo he visto al sol manchado de místicos horrores,
alumbrando cuajados violáceos sedimentos.
Cual en dramas remotos los reflujos actores
lanzaban en un vuelo sus estremecimientos.

Soñé en la noche verde de espuma y nieve ahita
-en los ojos del mar, lentos besos de amor-
y en la circulación de la savia inaudita
que arrastra áureo y azul, al fósforo cantor.

Asaltando arrecifes, un mes tras otro mes,
seguí a la marejada histérica y vesánica,
sin creer que las Marías con sus fúlgidos pies
cortaran el resuello a la jeta oceánica.

¡No sabéis… ! Dí con muchas increíbles Floridas,
con ojos de panteras y con pieles humanas
mezclábanse arcos-iris, tendidos como bridas,
al rebaño marino de las verdosas lanas.

He visto fermentar las enormes lagunas
en cuyas espadañas se pudre un Leviathán
y he visto, con bonanza, desplomándose algunas
cataratas remotas que a los abismos van…

Vi el sol de plata, el nácar del mar, el cielo ardiente,
horrores encallados en las pardas bahías
y mucha retorcida y gigante serpiente
cayendo de los árboles, con fragancias sombrías.

Quisiera yo enseñar a un niño esas doradas
de la onda azul. pescados cantores, rutilantes…
Me bandijo la espuma al salir de las radas
y el inefable viento me elevó por instantes…

Fui mártir de los polos y las zonas hastiado,
el sollozo del mar dulcificó mi arfada;
con flores amarillas ventosas fui obsequiado,
y me quedé como una mujer arrodillada.

Igual que una península llevaba las disputas
y el fimo de chillonas aves de ojos melados,
y mientras yo bogaba, de entre jarcias enjutas
bajaban a dormir, de espaldas, los ahogados.

Y yo, barco perdido entre la cabellera
de ensenadas, al éter echado por la racha,
no merecí el remolque de anseáticas veleras
ni de los monitores, nave de agua borracha.

Humeante, libre, ornado de neblinas violetas
segué el cielo rojizo con brío de segur
llevando -almíbar grato a los buenos poetas-
mis líquenes de sol y mis mocos de azur.

Las lúnulas eléctricas me fueron recubriendo,
almadía, escoltada por negros hipocampos.
Las ardientes canículas golpearon abatiendo
en trombas, a los cielos de ultramarinos lampos.

Yo que temblé al oír a través latitudes
el rugir de los Behemots y los Maelstroms en celo,
eterno navegante de azuladas quietudes,
por los muelles de Europa ahora estoy sin consuelo.

Yo vi los archipiélagos siderales que el hondo
y delirante cielo abren al bogador.
¿Te recoges tú y duermes en las noches sin fondo,
millón de aves de oro, venidero Vigor?

El acre amor me ha henchido de embriagador letargo.
Lloré mucho. Las albas son siempre lacerantes.
Toda luna es atroz y todo sol amargo.
¡Que se rompa mi quilla y vaya al mar cuanto antes!

Si yo ansío algún agua de Europa es la del charco
negro y frío en el cual, al caer la tarde rosa,
en cuclillas y triste, un niño suelta un barco
endeble y delicado como una mariposa.

Ya nunca más podré, olas acariciantes,
aventajar a otros transportes de algodón,
ni cruzando el orgullo de banderas flameantes
nadar junto a los ojos horribles de un pontón.

Arthur Rimbaud

Poema original en francés:

«Le bateau ivre»

Comme je descendais des Fleuves impassibles,
Je ne me sentis plus guidé par les haleurs :
Des Peaux-Rouges criards les avaient pris pour cibles,
Les ayant cloués nus aux poteaux de couleurs.

J’étais insoucieux de tous les équipages,
Porteur de blés flamands ou de cotons anglais.
Quand avec mes haleurs ont fini ces tapages,
Les Fleuves m’ont laissé descendre où je voulais.

Dans les clapotements furieux des marées,
Moi, l’autre hiver, plus sourd que les cerveaux d’enfants,
Je courus ! Et les Péninsules démarrées
N’ont pas subi tohu-bohus plus triomphants.

La tempête a béni mes éveils maritimes.
Plus léger qu’un bouchon j’ai dansé sur les flots
Qu’on appelle rouleurs éternels de victimes,
Dix nuits, sans regretter l’oeil niais des falots !

Plus douce qu’aux enfants la chair des pommes sûres,
L’eau verte pénétra ma coque de sapin
Et des taches de vins bleus et des vomissures
Me lava, dispersant gouvernail et grappin.

Et dès lors, je me suis baigné dans le Poème
De la Mer, infusé d’astres, et lactescent,
Dévorant les azurs verts ; où, flottaison blême
Et ravie, un noyé pensif parfois descend ;

Où, teignant tout à coup les bleuités, délires
Et rhythmes lents sous les rutilements du jour,
Plus fortes que l’alcool, plus vastes que nos lyres,
Fermentent les rousseurs amères de l’amour !

Je sais les cieux crevant en éclairs, et les trombes
Et les ressacs et les courants : je sais le soir,
L’Aube exaltée ainsi qu’un peuple de colombes,
Et j’ai vu quelquefois ce que l’homme a cru voir !

J’ai vu le soleil bas, taché d’horreurs mystiques,
Illuminant de longs figements violets,
Pareils à des acteurs de drames très antiques
Les flots roulant au loin leurs frissons de volets !

J’ai rêvé la nuit verte aux neiges éblouies,
Baiser montant aux yeux des mers avec lenteurs,
La circulation des sèves inouïes,
Et l’éveil jaune et bleu des phosphores chanteurs !

J’ai suivi, des mois pleins, pareille aux vacheries
Hystériques, la houle à l’assaut des récifs,
Sans songer que les pieds lumineux des Maries
Pussent forcer le mufle aux Océans poussifs !

J’ai heurté, savez-vous, d’incroyables Florides
Mêlant aux fleurs des yeux de panthères à peaux
D’hommes ! Des arcs-en-ciel tendus comme des brides
Sous l’horizon des mers, à de glauques troupeaux !

J’ai vu fermenter les marais énormes, nasses
Où pourrit dans les joncs tout un Léviathan !
Des écroulements d’eaux au milieu des bonaces,
Et les lointains vers les gouffres cataractant !

Glaciers, soleils d’argent, flots nacreux, cieux de braises !
Échouages hideux au fond des golfes bruns
Où les serpents géants dévorés des punaises
Choient, des arbres tordus, avec de noirs parfums !

J’aurais voulu montrer aux enfants ces dorades
Du flot bleu, ces poissons d’or, ces poissons chantants.
– Des écumes de fleurs ont bercé mes dérades
Et d’ineffables vents m’ont ailé par instants.

Parfois, martyr lassé des pôles et des zones,
La mer dont le sanglot faisait mon roulis doux
Montait vers moi ses fleurs d’ombre aux ventouses jaunes
Et je restais, ainsi qu’une femme à genoux…

Presque île, ballottant sur mes bords les querelles
Et les fientes d’oiseaux clabaudeurs aux yeux blonds.
Et je voguais, lorsqu’à travers mes liens frêles
Des noyés descendaient dormir, à reculons !

Or moi, bateau perdu sous les cheveux des anses,
Jeté par l’ouragan dans l’éther sans oiseau,
Moi dont les Monitors et les voiliers des Hanses
N’auraient pas repêché la carcasse ivre d’eau ;

Libre, fumant, monté de brumes violettes,
Moi qui trouais le ciel rougeoyant comme un mur
Qui porte, confiture exquise aux bons poètes,
Des lichens de soleil et des morves d’azur ;

Qui courais, taché de lunules électriques,
Planche folle, escorté des hippocampes noirs,
Quand les juillets faisaient crouler à coups de triques
Les cieux ultramarins aux ardents entonnoirs ;

Moi qui tremblais, sentant geindre à cinquante lieues
Le rut des Béhémots et les Maelstroms épais,
Fileur éternel des immobilités bleues,
Je regrette l’Europe aux anciens parapets !

J’ai vu des archipels sidéraux ! et des îles
Dont les cieux délirants sont ouverts au vogueur :
– Est-ce en ces nuits sans fonds que tu dors et t’exiles,
Million d’oiseaux d’or, ô future Vigueur ?

Mais, vrai, j’ai trop pleuré ! Les Aubes sont navrantes.
Toute lune est atroce et tout soleil amer :
L’âcre amour m’a gonflé de torpeurs enivrantes.
Ô que ma quille éclate ! Ô que j’aille à la mer !

Si je désire une eau d’Europe, c’est la flache
Noire et froide où vers le crépuscule embaumé
Un enfant accroupi plein de tristesse, lâche
Un bateau frêle comme un papillon de mai.

Je ne puis plus, baigné de vos langueurs, ô lames,
Enlever leur sillage aux porteurs de cotons,
Ni traverser l’orgueil des drapeaux et des flammes,
Ni nager sous les yeux horribles des pontons.

Arthur Rimbaud

Poema traducido al inglés:

«The Drunken Boat»

As I was floating down unconcerned Rivers
I no longer felt myself steered by the haulers:
Gaudy Redskins had taken them for targets
Nailing them naked to coloured stakes.

I cared nothing for all my crews,
Carrying Flemish wheat or English cottons.
When, along with my haulers those uproars were done with
The Rivers let me sail downstream where I pleased.

Into the ferocious tide-rips
Last winter, more absorbed than the minds of children,
I ran! And the unmoored Peninsulas
Never endured more triumphant clamourings

The storm made bliss of my sea-borne awakenings.
Lighter than a cork, I danced on the waves
Which men call eternal rollers of victims,
For ten nights, without once missing the foolish eye of the harbor lights!

Sweeter than the flesh of sour apples to children,
The green water penetrated my pinewood hull
And washed me clean of the bluish wine-stains and the splashes of vomit,
Carrying away both rudder and anchor.

And from that time on I bathed in the Poem
Of the Sea, star-infused and churned into milk,
Devouring the green azures; where, entranced in pallid flotsam,
A dreaming drowned man sometimes goes down;

Where, suddenly dyeing the bluenesses, deliriums
And slow rhythms under the gleams of the daylight,
Stronger than alcohol, vaster than music
Ferment the bitter rednesses of love!

I have come to know the skies splitting with lightnings, and the waterspouts
And the breakers and currents; I know the evening,
And Dawn rising up like a flock of doves,
And sometimes I have seen what men have imagined they saw!

I have seen the low-hanging sun speckled with mystic horrors.
Lighting up long violet coagulations,
Like the performers in very-antique dramas
Waves rolling back into the distances their shiverings of venetian blinds!

I have dreamed of the green night of the dazzled snows
The kiss rising slowly to the eyes of the seas,
The circulation of undreamed-of saps,
And the yellow-blue awakenings of singing phosphorus!

I have followed, for whole months on end, the swells
Battering the reefs like hysterical herds of cows,
Never dreaming that the luminous feet of the Marys
Could force back the muzzles of snorting Oceans!

I have struck, do you realize, incredible Floridas
Where mingle with flowers the eyes of panthers
In human skins! Rainbows stretched like bridles
Under the seas’ horizon, to glaucous herds!

I have seen the enormous swamps seething, traps
Where a whole leviathan rots in the reeds!
Downfalls of waters in the midst of the calm
And distances cataracting down into abysses!

Glaciers, suns of silver, waves of pearl, skies of red-hot coals!
Hideous wrecks at the bottom of brown gulfs
Where the giant snakes devoured by vermin
Fall from the twisted trees with black odours!

I should have liked to show to children those dolphins
Of the blue wave, those golden, those singing fishes.
– Foam of flowers rocked my driftings
And at times ineffable winds would lend me wings.

Sometimes, a martyr weary of poles and zones,
The sea whose sobs sweetened my rollings
Lifted its shadow-flowers with their yellow sucking disks toward me
And I hung there like a kneeling woman…

Almost an island, tossing on my beaches the brawls
And droppings of pale-eyed, clamouring birds,
And I was scudding along when across my frayed cordage
Drowned men sank backwards into sleep!

But now I, a boat lost under the hair of coves,
Hurled by the hurricane into the birdless ether,
I, whose wreck, dead-drunk and sodden with water,
neither Monitor nor Hanse ships would have fished up;

Free, smoking, risen from violet fogs,
I who bored through the wall of the reddening sky
Which bears a sweetmeat good poets find delicious,
Lichens of sunlight with azure snot,

Who ran, speckled with lunula of electricity,
A crazy plank, with black sea-horses for escort,
When Julys were crushing with cudgel blows
Skies of ultramarine into burning funnels;

I who trembled, to feel at fifty leagues’ distance
The groans of Behemoth’s rutting, and of the dense Maelstroms
Eternal spinner of blue immobilities
I long for Europe with it’s aged old parapets!

I have seen archipelagos of stars! and islands
Whose delirious skies are open to sailor:
– Do you sleep, are you exiled in those bottomless nights,
Million golden birds, O Life Force of the future? –

But, truly, I have wept too much! The Dawns are heartbreaking.
Every moon is atrocious and every sun bitter:
Sharp love has swollen me up with heady langours.
O let my keel split! O let me sink to the bottom!

If there is one water in Europe I want, it is the
Black cold pool where into the scented twilight
A child squatting full of sadness, launches
A boat as fragile as a butterfly in May.

I can no more, bathed in your langours, O waves,
Sail in the wake of the carriers of cottons,
Nor undergo the pride of the flags and pennants,
Nor pull past the horrible eyes of the hulks.

Arthur Rimbaud

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CUANTA RISA COMÍ CONTIGO y tú guisando un hueso

calavera con flor recortada

Si me ves

Una sonrisa

Y una cesta de pan

En las manos,

No es un misterio:

Sabes

Que estoy contemplando

El pasado.

El pasado

Es hoy

          (Alberto Pimenta)

Lo que la amistad genera es el estar vivos hasta que el último se vaya. De momento no ha sucedido, aunque ya formáis una poblada y apacible aldea los que habéis partido Nos criamos a la intemperie, y habitamos muy pronto el mundo que nos correspondía que no era precisamente nuestro mundo, este, iríamos levantándolo en nuestros corazones. De ahí nuestra perpetua desobediencia ante todo aquello que según descubríamos se nos revelaba falaz, cruel, injusto, lleno de miedos y represión, de verdades a medias, de silencios nefastos, el suelo que pisábamos estaba manchado de sangre, de una sangre que hasta el día de hoy aún no muestra todos sus nombres.

Apareciste ahí, entre los sueños y la generosidad, y supe que había encontrado un compañero para las incursiones furtivas en los territorios solapados por un poder al que jamas le otorgamos la menor autoridad.

“Nosotros estábamos tejidos con la tela con la que están hechos lo sueños”. Vivíamos como creíamos que debíamos vivir, y así hasta hoy. Y en la Vía Pública.

Conocernos formaba parte, sin duda, de ese azar que a veces no es manipulado por los dioses, y que conlleva la voluntad de ser uno mismo, alguien que no dejas de inventarte hasta la muerte, incluso la muerte pasa a ser pronto parte de ese “proyecto”.

Ni yo ni la gente que ha bebido conmigo nos hemos sentido avergonzados en ningún momento por nuestros excesos. Fuimos excesivos y desobedientes, pero sobre todo supimos muy temprano que no era posible vivir sin amar.

 

Pasa, a veces, una muchacha

con una sonrisa entre los párpados

Y acontece un temblor de raíces

y se le seca el paladar al dia

mientras cruzan furtivos

los pesares, los entierros, los sermones

la santa madre iglesia

no la que reza en las caracolas

ni en las esquinas donde

en carne viva los misterios

se pasan de boca en boca

como tizones encendidos

de un mañana que repartimos

como pan amasado por mas mar

que el que administra la luna.

Pasa, a veces, una muchacha

y tamborilea la luz que nos inventa

funambulistas atravesando el universo

 

Descubrir el amor

es levantarle la tapa de los sesos

a la muerte

armar la cartografía del corazón

abrir las manos a las derrotas

las adorables derrotas

que nos empujan siempre de regreso

siempre hacia las islas de tesoro

que solo los náufragos alcanzan.

Y en la solapa del alma

la inmarchitable rosa de los vientos.

 

Os acordáis de cuando 

izábamos silencios en las avenidas

desplegamos la estupefacta belleza

de perdernos

corriamos de pronto, súbitamente

como demenciales criaturas del futuro

y abríamos a la canal 

la ruin necedad de los Gobiernos

Os acordáis cuando jugábamos

a meter miedo, a espantar 

a los sumos sacerdotes, nosotros

que éramos objetivos capitales del terror 

Sabíamos del tacto de los sueños

y así trazabamos incursiones

e ignoramos los decretos de los esbirros

de los mercachifles que abaratan 

las lenguas y los árboles

donde se cita la alegría de estar vivos

con el origen de las especies.

 

Los Museos fueron desde un principio

objeto de rituales de apareamiento

es un secreto a voces

que todos hemos hecho el amor

en el tiempo muerto de Magritte

y con William Blake, descubrimos

la divinidad del mundo sin un solo dios verdadero.

 

Y no dejamos de bailar sobre las tumbas

de sus miedos, de sus empresas 

de productos cosméticos que tanta muerte 

cosechan haciendo de los veranos

estancias para momias esmaltadas

que estampan a los pájaros en sus vuelos

e intoxican a los niños que no duermen.

 

Y bailamos malditos, y bailamos 

hasta hacer música con los escaparates

y las piedras y sus congéneres, las ramas.

 

Y hasta hoy andarnos por las ramas

sobre la espuma de los días

es algo que nos encanta hacer

en las trastiendas de las barricadas.

 

  

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kini y alfredo

Nosotros usábamos relucientes botas

y los trenes eran distancias maravillosas.

Nos cortaban el pelo al cero, y lo dejamos crecer como la noche.

Jamás regresábamos

y desdeñosos dejábamos que pasara el alba primero.

Nos veíamos para amar en torreones insomnes y medievales

Y bebíamos como sabios inocentes para no olvidar los días.

 

Cantábamos con las manos guitarras jamás vistas

y bailábamos como salvajes canciones

que se traducían en besos.

Teníamos fe en la falta de fe como decía Seeger

y olvidábamos el hogar para siempre entre  muslos intactos

e intactos permanecíamos a pesar del miedo armado y mezquino

 

Nos cambiamos de nombre muchas veces y asaltamos el orden

otras tantas, por nuestras venas corrían todas las consignas rojas y negras

Nadie  pudo jamás impedir que Poe compartiera las aceras con nuestro delirio

Pero nunca faltábamos a la cita con un puñado de brasas bajo el brazo

Aprendimos todas las estrategias para fracasar apasionados

Era un modo de hacer clandestina la humilde felicidad de estar vivos

 

Y aquí estamos y es fácil saber que era aquí donde íbamos a veros

y ya veis, en esto tampoco hemos fallado.

 (dedicado a todos nosotros que hicimos de la amistad la barricada más hermosa contra la muerte en vida)

 

EL SILENCIO ESTA LLENO DE PALABRAS EN BLANCO ESPERANDO EN LA PUNTA DE TU LENGUA

Mañana las calles se llenaran de voces en flor, que se marchitaran y más flores imparables irán borrando de la faz de las albas por venir esa negra leche que amarga hasta la mismísima risa de las piedras hasta el puto llanto.

Mañana tejiendo aire en el dorso de un cansancio que se agota.

Lo saben y preparan los ladridos. Ni los perros están con ellos. Las porras son su miedo.

Algo acontece que hasta las tardes rejuvenecen planeando sobre nuestra nómada conciencia. Estos días de resistencia y risa las tardes son cometas de Asia. Felizmente desorientados, desobedecemos el diagnóstico, en las solapas de las citas, la rosa de los vientos.

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